La escasez de combustibles y su inminente subida de precio que se prevee en los próximos años, ha fomentado el desarrollo de la industria automovilística basada en la energía eléctrica, consiguiendo implantar los coches ecológicos como una nueva alternativa en el mercado del automóvil, dejando de ser un proyecto futurista a largo plazo.

La tecnología de los coches eléctricos, se lleva estudiando desde hace décadas, pero no ha sido hasta ahora, mediante la inminente escasez de crudo que se avecina, cuando se ha comercializado como una alternativa viable y en muchos países ya están circulando como un vehículo más en las carreteras.
2012 parece ser un año de inflexión en la comercialización de estos vehículos ecológicos en aquellos países donde su venta todavía no está muy generalizada como España, esto en parte se debe, a la falta de condicionamiento de las estaciones de servicio, que en breve periodo de tiempo tendrán que trabajar a marchas forzadas para incluir las instalaciones necesarias para los autos híbridos.
Recientes estudios sobre los automovilistas españoles, apuntan que más de la mitad de la población conductora, un 53,6%, valora la posibilidad de comprarse un coche eléctrico antes de uno de combustión, pues a efectos prácticos, todos sabemos que los coches eléctricos son el futuro, por lo más tarde o más temprano continuará imponiéndose como una necesidad para los que precisen disponer de un vehículo de motor.
Factores que han contribuido a la aprobación de los coches eléctricos entre la población, figuran el ahorro económico y el cuidado del medioambiente, por lo que cada vez más, la población parece estar a favor de la sustitución en los sistemas tradicionales de la fabricación de coches, aunque para que dicho sistema quede definitivamente implantado, deberá transcurrir bastante tiempo adicional, para favorecer la trascisión de millones de vehículos a nivel mundial sin que ello suponga un grave impacto medioambiental.
Vía| Suite 21